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Almas de metal: robots en el cine

agosto 6, 2008

¿Dónde está Wall-E?walle2

Wall-E ha sido el último robot en llegar a las pantallas de cine. Se lo toma con calma, que para eso está programado para limpiar la basura acumulada en la Tierra durante cientos de años. Es un robot de apariencia sencilla, aunque sólo para su cabeza ha sido necesario aplicar 50 controles de movimiento. En su animación han participado españoles como Enrique Vila, que nos contó las dificultades para animar a un robot “que no tiene boca ni manera de expresarse facialmente”, pero que es extremadamente enamoradizo y sensible. Antes de que Wall-E nos robara el corazón, unos cuantos robots programados para destruir o defender la raza humana se han paseado por las salas de cine. Repasamos los más inolvidables.

Dios te salve, María

metropolisPara diseñar a la inolvidable María robótica de Metrópolis (Fritz Lang, 1927), el escultor Walter Schultze-Mittendorf creó un molde de escayola del cuerpo de la actriz Brigitte Helm. Sobre ese modelo creó un innovador pero incómodo armazón recubierto de madera plástica. El exterior de la armadura se roció con botes de spray llenos de una solución que mezclaba bronce y plata. El traje le provocó a la actriz varios cortes y moratones, que no conmovieron en absoluto a Lang. Gran parte de los momentos inolvidables de la película están protagonizados por el robot.

Gort, el pacifista

gortPese a su amenazador aspecto, Gort es un robot construido por la policía interestelar para preservar la paz en el mundo. En Ultimátum a la tierra (Robert Wise, 1951) es el fiel acompañante del extraterrestre Klaatu, que llega a nuestro mundo para alertarnos de los peligros de la escalada nuclear. Los rayos que lanza a través del visor de su casco pueden fundir todo tipo de armas y, si se le da la orden, tiene capacidad para destruir al mundo.

Pese a que durante gran parte de la película Gort permanece inmóvil, en el interior de su metálico armazón se encontraba el actor Lock Martin, de 2,31 metros. Gort volverá a las pantallas, con otro aspecto, en el remake que llegará este año a los cines, con Keanu Reeves en el papel de Klaatu.

Robby, el amigo de los niños

robyCon el permiso de los ingenios robóticos de George Lucas, el entrañable Robby es el icono por excelencia de la ciencia-ficción cinematográfica. Este robot de andares ortopédicos y mentalidad de mayordomo inglés (antes de su aparición, los robots en el cine eran simplemente dispositivos sin atributos humanos) fue la estrella del clásico Planeta prohibido (Fred M. Wilcox, 1956) y la torpe The invisible boy (Herman Hoffman, 1957). Series como Colombo y películas como Las chicas de la tierra son fáciles (Julien Temple, 1989) le han rendido merecidos homenajes.

Hal, el ordenador rebelde

2001“Se que tanto Frank como usted tratan de desconectarme, y me temo que es algo que no puedo permitir que suceda”. Por frases así, HAL 9000 se colocó en la decimotercera posición de la lista de los mejores villanos de la historia para el American Film Institute. HAL 9000  (acrónimo de Heuristically programmed Algorithmic Computer) es un sistema de inteligencia artificial que controla la nave Discovery, enviada a un planeta ignoto en una expedición para investigar la aparición de un extraño monolito. Tanto el HAL 9000 de 2001, una odisea del espacio (Stanley Kubrick, 1968) como el libro de Arthur Clarke (El centinela) en que se basa la película trataban de vaticinar las capacidades que tendrían los sistemas de Inteligencia Artificial a principios del siglo XXI. Algunas de las capacidades de HAL, como la lectura de labios y la habilidad de interpretar y expresar emociones, resultaron demasiado optimistas.

C-3PO y R2-D2, la extraña pareja

starwarsEn una de las entrevistas incluidas en una edición especial en DVD de La fortaleza escondida (Akira Kurosawa, 1958), George Lucas reconocía haberse inspirado en la relación cómica que mantienen los ladrones protagonistas (Minoru Chiaki y Kamatari Fujiwara) para C-3PO y R2-D2. Al igual que en el film de Kurosawa, al menos la primera de las dos trilogías que componen Star Wars está contada bajo el punto de vista de dos personajes relativamente secundarios, pero que se han convertido en los robots más famosos de la historia del cine.

El cariño que Lucas le tiene a sus criaturas se refleja en el hecho de que ambos robots aparecen en las seis películas de la saga, un honor al alcance de pocos. El primer personaje que abre la boca en el Episodio IV: una nueva esperanza es C-3PO. También suyas fueron las últimas palabras que se escuchan en el cierre de la saga,  La venganza de los Sith (“¿Qué? Oh no”).

Johnny 5, el insaciable

johhny5Si el aspecto de Wall-E te suena de algo es por culpa de Número 5, el protagonista de Cortocircuito (John Badham, 1986). Número 5 (o Johnny 5, como él mismo se rebautiza) es un robot creado para fines militares al que una tormenta eléctrica le imbuye sentimientos y emociones humanas. El robot tiene una sed insaciable de conocimientos (“¡datos, necesito datos!”), que trata de aliviar viendo películas clásicas de Tarzán y gánsteres. Sin embargo, se identifica más con Pinocho o el monstruo de Frankenstein. Como ellos, es tan inocente que sufre constantes desengaños con los humanos. La película, todo un clásico en los videoclubs de los 80, tuvo una secuela dos años más tarde, y en 2010 será objeto de un remake.

Robocop, el brazo fuerte de la ley

roboAlex Murphy (Peter Weller) es un agente de policía ejemplar, felizmente casado y padre de un hijo. Su vida es perfecta hasta que resulta acribillado a balazos en una de sus misiones. Cuando abre los ojos, se ha convertido en un implacable cyborg al servicio de la ley con exoesqueleto de titanio recubierto con kevlar.

El traje de Robocop (Paul Verhoeven, 1987), diseñado por Rob Bottin, resultaba enormemente pesado y le daba tanto calor a Peter Weller que el actor perdía peso de forma progresiva durante el rodaje, por lo que se tuvo que instalar un sistema de aire acondicionado en el interior de la armadura. Se llegó a pensar en Arnold Schwarzenegger para el papel de Robocop, pero a los responsables del filme les preocupaba que más que un agente de la ley pareciera un muñeco de Michelín.

El gigante del hierro que quería ser Superman

gigantwUn robot gigantesco es enviado desde otro planeta para destruir el mundo, pero en su caída a la Tierra queda atrapado entre cables de alta tensión y pierde la memoria. El pequeño Hogarth lo rescata y resguarda. A partir de entonces, el enorme robot, que sueña con emular a Superman, se convierte en el amigo del alma del niño.

El gigante de hierro (Brad Bird, 1999) es una adaptación muy libre del libro infantil de Ted Hughes El hombre de hierro, ambientado en la década de los 50, tan marcada por la paranoia de la Guerra Fría, los excesos militaristas y el Macarthismo. Se trata de una joya de la animación que se ha convertido en un clásico de culto, aunque Bird tuviera que imponer su criterio sobre el de la productora de la película, que quería una historia más sencilla, sin críticas a los estamentos militares.

Bender Bending Rodríguez

benderCuando humanizas un mecanismo metálico y, en vez de computar nada, dedica las horas a estar sentado en el sofá, bebiendo cerveza y eructando, probablemente serás el culpable de la inteligencia artificial más creíble de todas. Este robot futurista dibujado por el creador de Los Simpson frecuenta cabinas de suicidio, prostíbulos con robopilinguis y las peores tascas de la tierra. Además de ser cleptómano, fumar puros y hacer apología de la violencia más gratuita, Bender puede ser el mejor amigo del hombre (siempre y cuando no se acuerde de que su sueño es la total y completa exterminación de la raza humana).

Data, más humano que lo humano

dataQuizá los tripulantes de la nave Enterprise que aparecen en la serie y las películas de Star Trek: la nueva generación no han alcanzado la fama del Señor Spock, el capitán Kirk y compañía, pero algunos personajes como Data (interpretado por Brent Jay Spiner) se han convertido en los favoritos de los fans de esta longeva saga galáctica. Data es un  humanoide aparentemente incapaz de mostrar sentimientos o evolucionar, pero a medida que se sucedieron las películas y episodios de la saga, se fue humanizando progresivamente. Jay Spinner, en una entrevista para Close-Up Film hablaba de su personaje como “un clown triste y trágico” de aires “chaplinescos”.

Publicado en ADN.es

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