Skip to content

Schwarzenegger contra Stallone

febrero 1, 2008

stalloneDurante su visita a Madrid para promocionar John Rambo, Sylvester Stallone tuvo unas palabras de afecto para su amigo y antiguo rival, Arnold Alois Schwarzenegger. “Es un tipo fantástico. Quedamos con frecuencia para fumarnos un puro, aunque tenemos vidas distintas. A él le encanta dar discursos y yo prefiero irme a mi casa con mis hijos y mi perro”.

Ambos fueron los héroes indiscutibles del cine de acción de los años 80, y aunque muchas de sus películas son intercambiables, sus carreras y trayectoria tienen menos en común de lo que podría parecer. Se les podría considerar los Boris Karloff y Bela Lugosi del celuloide con esteroides, en el caso de que Arnie tuviera la mitad de clase que el mítico intérprete de Frankenstein.

Schwarzenegger participó casi siempre en películas de mayor presupuesto que su rival y tuvo suerte de ser dirigido por realizadores tan personales como John Millius (Conan el bárbaro), Paul Verhoeven (Desafío total) o James Cameron (las dos primeras entregas de Terminator o Mentiras arriesgadas).

Todas ellas brillan por el talento de sus autores y no por las dotes expresivas de su protagonista. Sly Stallone se midió con Michael Caine en Evasión o victoria, de John Huston, pero el resto de sus películas han sido facturadas por directores tan anónimos que se puede afirmar que el actor neoyorkino es un género en sí mismo.

Cyborgs contra iconos

Mientras que la mayoría de héroes de Schwarzenegger son algo grises, Stallone es el responsable de dos de los iconos más representativos de la cultura popular desde hace décadas: Rocky Balboa y John Rambo.

El primero es un trasunto del propio actor, alguien no demasiado listo pero esforzado, que además exhibe sin reparo su orgullo de clase obrera. John Rambo era un veterano de la guerra de Vietnam, pero también un antihéroe desquiciado incapaz de encontrar su sitio.

Convengamos en que ninguno de los dos es Cary Grant, pero Stallone trató de lograr una mayor amplitud de registros dentro de los estrechísimos límites que permitía el cine de acción de la época. Muchos de sus héroes son taciturnos (Cobra), tratan de recobrar vínculos afectivos con sus seres queridos (Yo, el Halcón) o arrastran el peso de la culpa (Máximo riesgo).

Los personajes de Schwarzenegger siempre fueron más unidimensionales, y si no hablan lo suficiente no es porque escondan secretos sino porque no tienen nada que decir. Robin Williams llegó a decir en su día que, salvo la perra Lassie, ningún actor había hecho más películas hablando tan poco.

Hora de reciclarse

Cuando pasó de moda la era de los héroes de acción, el actor austríaco se recicló en comedias como Junior o Poli de guardería. Continuó explotando recursos dramáticos tan suyos como entornar levemente un ojo o apretar las venas de las sienes para resaltar su ira, sólo que en entornos distintos. Es cierto que Stallone rechazó papeles por los que ahora mataría, pero también probó suerte con roles más elaborados (Copland), remakes (Get Carter), películas de animación (Antz) y parodias de sí mismo (la tercera entrega de Spy Kids), tratando de demostrarse a sí mismo y al público que era más que un saco de músculos.

Conviene no olvidar que, cuando fue nominado al Oscar como Mejor actor por el primer Rocky, el reputado crítico Roger Evert anunció que estábamos ante el nuevo Marlon Brando. Exageraciones aparte, ha dirigido nueve películas y escrito el guión de otras 22. Se le puede discutir la calidad, pero no el empeño.

Arnold y Sly ya cuentan con más de 60 años. El primero está volcado en su carrera política como Gobernador de California y sus leyes contra los hispanos, mientras que Stallone ha pergeñado un canto de cisne (muy digno en el caso de Rocky Balboa, no tanto en el de John Rambo) para sus personajes emblemáticos. Consciente de que su ocaso como actor está cerca, prepara un biopic sobre Edgar Allan Poe que dirigirá, producirá y guionizará.

La unión hace la fuerza

¿Les veremos junto en pantalla algún día? El guión de Cara a cara estaba concebido específicamente para ellos, aunque John Woo prefirió apostar por el tándem Travolta-Cage. Pero no todo está perdido. Desde hace años circula el rumor en la Red de que Tarantino se plantea contar con ambos (y de propina Bruce Willis) para el proyecto bélico que lleva queriendo hacer desde hace años, Inglorius Bastards, ambientado en la II Guerra Mundial.

El director mantiene silencio por el momento, mientras miles de cinéfilos cruzan los dedos y sueñan con desempolvar el traje de fan del cine de acción añejo que llevan dentro.

Publicado en ADN.es

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: